Tribuna Libre

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¡ ¡ i l * t o ' 1!. 2 I 4 Teléfono 206 diario independiente Administración: Jardines, 2, bajo Ana B¿rbao, Qcim’bsr© dte %&&& Núm. 275 to se relajan de tal snerte, que cada uno se va por su lado, dejando el hogar in- Corporación la que ahora tiene oca­ sión de demostrar que mira por los i DE VIZCAYA con*i)dei'0> y» 1° que es peor, produciendo escándalo y dando un ejemplo pernicioso intereses de sus asociados. en el más alto grado. Dice también el informe que el im­ Aparte la intervención de la ley y de puesto nada tiene de injusto y aduce los encargados do cumplirla en algunos en su defensa que la propiedad y casos de inmoralidad doméstica, segui­ otras manifestaciones de la riqueza dos de perjuicio y lesión evidente de ter­ contribuyen á las cargas municipa­ cero, no cabe negar—según proposición les. ya sentada—que la eficacia mayor para corregir aquella dependerá de los se­ Y preguntamoi ¿que hizo la pro­ kibleva y enciendo en cólera el veros principios de la moral y de la ac­ piedad cuando el Ayuntamiento acor­ o lo que desde Manila se escribe tiva parte que tomen en difundirla y dó imponer un reparto de 40.000 pe­ le los periódicos de la córte predicarla todas aquellas personas que setas? respecto á la situación que ac­ la consideran como base iadeclinable ¿Se llevó á efecto el cobro de ese ento atraviesan los religiosos y fundameuto de la sociedad. impuesto? s prisioneros por las hordas ¿Quién duda que el maestro educando ¿No fue aprobado,sancionado y sal­ p ara 61 bien la inteligencia del niño, y el .¡33del miserable Aguinaldo. A vados todos los tramites legales igual sacerdote desde el pulpito y la prensa ios de ello3 que se resistieron á desde lo que hemo3 dado en llamar su exactamente que el impuesto sobre 3r mandatos que estaban en diaria tribuna, y las asociaciones benéfi­ los huecos? ja con su conciencia y sentí cas con sus obras, y la caridad-no la ítosparece que se les ha agúje­ filantropía que tanto abunda—Con sus lo la nariz y que pasando por consuelos y sus dádivas discretamente na bramante se les tieue amarra- prodigados, pueden hacer que en el ho mal si se tratase de bestias há­ gar perturbado por la discordia ó corroí­ lito correr de aquí para allá do por el vicio, se restablezca la paz do­ méstica v reine la moral más severa, pe­ iidospor los golpes que sobre ro también más consoladora? espaldas descargan los bárbaros ¿Quién puede dudar de que ese conjun­ jjenas. to de esfuerzos ha de contribuir podero­ Ymientras obran en forma tan exe samente al bien de todos? * ‘esos bandidos á quienes nin- * * distinción debiera concederse, Tal v«z algo de lo que apuntamos, endo que olvidados y maldecidos irascibilidad de carácter, disgustos do­ ¡tieran eu lo obscuro de la selva mésticos, ausencia total di educación cristiana, perversión de sentimientos ó le vieron la luz primera, no fal- falta completa de todo freno moral, pro­ aqui políticos que en contraposi- duzca de vez en cuando esos monstruos ón con lo que la mayoría de la3 que ni respetan las gracias angelicales •ntes piensan y dando una idea muy de una pobre niña, ni su corta edad, ni bre del concepto que se tienen for­ les mueve á compasión profunda el daño jo sobre el alcance que ha de dar- irreparable que van á producir. eatodo3 tiempos á las ideas civili- Para seres de tal naturaleza, lanzados por su propia, inicua, inconcebible obra doras no han encontrado reparos del seno de los racionales, no encontra­ isentido escrúpulos de ninguna es­ mos, dicho sea con ruda franqueza, cas­ líe para proponer una concesión tigo bastante en el Código penal. pliade reformas á los que no las Se explica—aunque en modo alguno •ecen ni han de hacer uso razona­ pueda justificarse—el homicidio en riña; da ellas. se explica, aunque tampoco se justifique, Xo se civiliza con libertades á gen- que el que padece hambre ó tiene á su sque entregadas á todas horas al familia sufriéndola, robe para aplacarla; se explica menos todavía, pero se expli­ didage y crimen mÚ3 repugnan- ca y se justifica raines, como es consi­ •,3aqueaa un día la casa habitada guiente, ia existencia de un salteador de personas inofensivas ó martiri caminos en lucha con la sociedad, que ro­ despiadadamente el siguiente á ba al descuidado viajero; lo que no se jquecon una voluntad y entereza explica de ninguna manera, ni puede ex uestas á prueba tratan de extirpar en plicarse, ni concebirse es la existencia ■líos el salvajismo, encauzándoles por del hombre con instintos de fiera qne sa­ cia sus apetitos en el tierno cuerpo de »minos que directamente conducen una infeliz y desdichada criatura. Ni la 3“ íana vida desprovista de impulsos prisión correccional, ni la prisión miyor, qus Silváticos, tan naturales hoy por ho}7 ni D cadena perpetua, ni cualquiera que h«• »aaquellos que con tanta saña pagan sea la pena establecida en el Código pa­ tributos que debieran haberse im- ra esa clase de delitos, la encontramos )i- pnesto. bastante severa, porque si el hombre en 1'mientras tan monstruosos atrope- riña con otro tiene la desgracia de matar, líos cometen grupos á quienes presta puede invocar á su favor la circunstan­ cia atenuante de la obcecación y el hecho tyoyo decidido y bien manifiesto una de haberse expuesto á correr la suer e nación que siempre ha pregonado de de su adversario; pero el salvaje que ea- tivir adelantada en el siglo de las lu- atropella á una niña y le produce la »ra­ way, sin embargo, tan indignamente muerte no puede alegar absolutamente % desvirtuar semejante afirmación ninguna cansa que atenúe tan tremendo in- jjccha para escarnio de las leyes del delito. Tal vez fuera preciso hacer en es­ 03* derecho, las potencias europeas ávi­ te punto una reforma en nuestras leves das siempre de corregir vicios y co3- penales, puesto que el legislador, al fijar la pena para crímenes de esa naturaleza, tambres nada en consonancia con los quizá no pudiera ni aun admitir en hi­ adelantos del progreso, continúan en pótesis la existencia del hombre conver­ su cobarde conducta, dejando im pa­ tido en irracional. ces que surjan crímenes y más crí Oreemos haber dicho lo bastante para jj^es, que acontezcan actos que to que se nos entienda. No lo hemos dicho dw, porque á todos interesa hacerlo, por asignarnos el papel de Quijotes dis­ ser objeto de represión enér­ puestos á remediar todo entuerto. Hemos obedecido sencillamente al deseo de reca­ v e inmediata. bar una emoresa moralizadora y á la ne­ ™ esperando, pues, nada de la ac- cesidad de hablar el lenguaje de la ver­ C10Q de esas potencias que nada se dad, que todavía, gracias á Dios, no so­ fresan eu sucesos que entrañan mos—y hacemos lo posible por no serlo tamensa gravedad, por cuanto cons - —de los periódicos que antes de escribir ,iíayen uu insulto despiadado para lo que deben consultan con el libro de ^ leyes civilizadoras, al gobierno caja la procedencia ó improcedencia de España toca procurar poner pron- decirlo. / termino á ese martirio á que se ************************** a-üe sometido, á respetables religio- ^ siempre dignos por sus funciones ;iaia m^3 £ran(*0 consideración y es- TRIBUNA LIBRE M*U****#t *************** Sobra el impneito do huecos E LA Si asombro y estupefacción nos -oa profundísima amargurs, pero re causó la mera indicación hecha por tos á decir la verdad, vamos á ocu­ el diario vespertino á que aludimos paos, someramente, porque un perió en nuestro anterior articulo, referen­ ' 3 uo puede tratarlo de otro modo, en te á las aclaraciones que acerca del asunto escabroso y dit’ícil. ya enojoso impuesto sobre los hue­ jj 0 8íque pretendamos poner cátedra cos, había hecho la Comisión de Pre­ moral, ni que aspiremos al papel de supuestos, la lectura del informe que ¡litros de ella. Queremos decir lisa y ayer tarde fue aprobado por el Ex­ r¡ natnente) sin buscar rodeos innecesa- celentísimo Ayuntamiento, nos ha Jeh ^U6 'a tU0rahdad privada en Bilbao conr-S9r ‘*astan^e deficiente cnando de causado honda pena porque él nos inuo la prensa está dando cuenta de demuestra la falta de estudio y equi­ 3]°S Mandón tn el domicilio con- dad con que se procedió al proponer dejando á la m njer en « m ayor el impuesto de que se trata. VanaimParoi de esposas qne huyen pri- Basta leer con detenimiento los dife- ]ÍQi 0 ** sas maridos de los consuelos de ferentes puntos que abarca el infor­ W i • 5 ser sie“ pre coparticipe en me, para comprender que, aparte la H H eSrias y en las penas del hogar: de cuestión legal en lo que á lo tardío 4le °,re<? se escapan llevándose la del recurso entablado por el Comer­ No*4 ^Qe SU Presenc'a daba á la casa, freo? *S tain"oco» por desgracia, poco cio ó Industria se refiere, no ha encon­ rre lente aqu» la comisión de delitos ho- trado la Comisión de Presupuestos kc °S ^ rePu^ nantes—como el de que más argumentos que los que vamos á cosl^000 ^an dado noticias los periódi- rebatir á continuación. homV.CODae^d°s en infelices niñas por E q primor lugar, se dice en el in­ p Pas abajados al nivel de la bestia. forme que la ley no prescribe que los reT- ^ ° que cuando la inmoralidad Ayuntamientos consulten á las Cáma­ t«n» 6 c,ertas torinas, la ley es impoten- ílc.r% ?orre8ll'las; y aun se podría dar ras de Comercio y que por tal razón »ar -° , <IU® siendo eticas para casti- se hallan relevados de hacerlo.

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